Archivo de la categoría: Más miedo que el carracuco

El Imperio de Drácula

imperio

El imperio de Drácula Director: Federico Curiel. Con Lucha Villa, César del Campo, Eric del Castillo, Fernando Osés, Guillermo Zetina. México, 1967

 Comienza este Imperio de Drácula con unas tomas de la Mansión Gris, un castillo de juguete de torres cónicas inequívocamente vampíricas, morada del siniestro Barón Drakulstein. El plano siguiente muestra la sombra de una figura desplegando una capa en gesto característico de upiro. Un primer plano de una dentadura humana con colmillos remata la faena.

imperio de dracul

Estos tres primeros momentos definen de golpe tanto su voluntad clásica como su absoluta falta de singularidad. No hay intención alguna de rebasar en lo más mínimo las fronteras del tópico. A nadie sorprenderá pues que en modélica sucesión vayan apareciendo todos y cada uno de los lugares comunes del género: carruajes fúnebres sin conductor tirados por caballos negros, noches de luna llena tan propicias a los monstruos, vampiros aristócratas que imitan a Cristopher Lee, jovencitas mordidas en su dormitorio, exhuberantes Lupitas decimonónicas, hasta un criado no-muerto que responde al nombre de Igor…

imperio de drac

Contada con trazos muy mexicanos -fidelidad al canon vampírico, colmillos colosales, parquedad de medios, criptas de cartón-, El imperio de Drácula (quien, por cierto, no asoma por ninguna parte) bebe también de las nuevas fuentes abiertas por la Hammer, con sus modos naturalistas, su montaje moderno, su pizquilla de erotismo y sus querencias góticas.

imperio de dra

Ya lo dijo Óscar Wilde, ese hombre sabio: en toda repetición hay un placer. Y un tormento no pocas veces, añado yo. Porque contemplar a estas alturas a dos sabios discutiendo sobre la existencia de los vampiros frente al cadáver de una muchacha sin sangre, es cosa capaz de acabar la paciencia de cualquiera. Y así sucede con todo el metraje: no es que no sea correcto, que lo es con creces: es que ya lo hemos visto cien veces. Por mucho que nos sigan cautivando las telarañas, las catacumbas y los desafueros, sin unas gotas de originalidad que les animen terminan por resultar plato demasiado insípido…

imperio de d

Candelabros, decrepitud y mozas en camisón

oro terror_0003

Se acerca Jalogüin y yo, que hasta hoy he resistido su avance como gato panza arriba en nombre de Nuestros Fieles Difuntos, no tengo más remedio que sucumbir, agotadas las menguadas fuerzas. Al fin y al cabo por impostada que sea es celebración que cultiva la cosa del terror y sus iconos a los que tanta devoción se profesa en esta casa. Así que para sumarse a la fiesta nada mejor que desempolvar una colección de cuentos de miedo de la época heroica, de cuando no existía Valdemar ni Alianza había descubierto a Lovecraft, aquellos sesenta  de por aquí en los que leer goticismos era considerado más inculta excentricidad que otra cosa.

oro terror_0008

oro terror_0005

oro terror_0009

Una vez más fue Molino, que no siendo la mejor es la más querida de mis editoriales, quien se encargó contra viento y marea de divulgar en su Biblioteca Oro Terror autores capitales como Algernon Blackwood, Le Fanu, Conan Doyle Padre e Hijo, E. F. Benson, Bram Stoker, May Sinclair o Edgardo Poe junto a otros modernos del calibre de Roberto Bloch -uno de sus favoritos, que no de los míos- y otras firmas de los contemporáneos pulps americanos del género. Servidos por una estética que por alejada de los patrones de los Sagrados Años Treinta siempre había visto demasiado moderna para asomarse a este Desván… hasta hoy, que les pillo su punto y todo con ese horror de camisón, señor feúcho y chica gritando en la noche. Hay que ver qué piadoso es el paso del tiempo.

oro terror_0012

oro terror_0007

oro terror_0006

Esas rotulaciones temblequeantes, ese pincel abocetador y descuidado tan propio de la época -representado aquí por Noiquet, autor de cientos de cubiertas de pulp correctas y anodinas-, esos viejos acechando jovencitas, esos resabios del policial encastrados en una colección que ha de tardar en encontrar su camino; ese fauno, ese muñeco asaeteado, esas bellezas sesentonas en alarido congelado, esos títulos sinceros y orgullosos, esa contención temática ante la deriva sanguinolenta y explícita del horror que trajeron los setenta, esa selección de textos anárquica y tantas veces exquisita: todo contribuye a realzar su encanto.

oro terror_0001

oro terror_0010

oro terror_0011

Horror clásico, horror moderno, horror de calidad y horror de a peseta: todos encuentran cómodo asiento en el pulp. Otro día traeré por aquí algunas colecciones más de aquellos años ignorantes y ávidos de sapiencia, ese tardofranquismo que ha dado en llamarse, tan ceniciento y voluntarioso en lo que a cultura popular de la que nos gusta se refiere…

oro terror_0002

oro terror_0004

Las almas perdidas de Stanley Ridges

black_friday_poster_04

Tal vez los menos enfermos de celuloide entre ustedes no sepan así, de primeras, quién es este señor Stanley Ridges. Ilustre secundario de Hollywood, si quieren saber más de él váyanse a imdb y otras páginas semejantes, que bastante larga ha salido esta entrada para encima andar incrementándola.  Yo lo traigo hoy al Desván por ser estrella de uno de los ciclos de cine de miedo más desconocidos de los años treinta y cuarenta, un subgénero olvidado, el de las Almas Errantes.

supernatural

Espíritus inquietos que se resisten a morir, y que de una u otra forma se posesionan del cuerpo de un vivo obligándole a matar, porque tales almas pertenecen, invariablemente, a asesinos sin piedad…. De productora en productora, sin protagonista fijo, cinco realizaciones con este argumento se repiten a lo largo de algo más de diez años. El meollo, pese a lo múltiple de sus formas, es siempre el mismo. Y sus modos fílmicos, también.

man 2 lives

Horror que desdeña las sombras góticas, precisamente cuando atraviesan su época de mayor auge. Historias de ultratumba contadas según las claves icónicas del cine negro, que anticipan con su naturalismo fantástico el próximo ocaso de los monstruos. Referencias que traen ecos del mundo de espiritistas, médiums y videntes, tan del gusto de San Tod Browning en sus años mudos. Como aquellas, también esas películas tienen componentes enfermizos, derivados de un sentido del miedo que tiene mucho que ver con lo religioso, asunto que toca entresijos muy profundos y es capaz de despertar terrores atávicos.

black friday (2)

La más mentada entre ellas, qué duda cabe, es Black Friday (1940), una producción de la Universal que se anuncia protagonizada por Karloff y Lugosi al alimón, cuando en realidad el pobre húngaro apenas aparece y la verdadera estrella es el ninguneado Stanley Ridges. Soberbiamente fotografiada, con uso dramático de las sombras y perfecto ritmo narrativo, está dirigida por Arthur Lubin, un hombre curtido en la serie B que ese mismo año realiza otras cuatro títulos más, antes de firmar para la productora la fallida   adaptación de El fantasma de la Ópera (1943) protagonizada por Claude Rains. El guión es de Curt Siodmak, un señor que no debiera necesitar presentación puesto que es el escritor que se halla detrás de de más de dos docenas de clásicos del fantástico, entre otros El Hombre Lobo (1941) y El cerebro de Donovan (1953). Toda una garantía.

vlcsnap-2013-10-14-17h18m28s225

Un comienzo impactante, en el que Boris es conducido a la silla eléctrica, da lugar al flash back que constituye la acción. El poseso es aquí un pacífico catedrático de literatura –Stanley Ridges– quien víctima de un accidente de tráfico es intervenido por Karloff. Para salvarle la vida, éste le injerta parte del cerebro del gánster conductor del auto que le atropelló. Cuando al poco tiempo el mad doctor se entera de que el finado bandido mantenía oculto el botín de sus fechorías, se dedica con ahínco a intentar despertar su alma, trasplantada al cuerpo de Ridges con el trozo de encéfalo.

vlcsnap-2013-10-14-17h21m01s227

El proceso de posesión comienza paulatino hasta que se da la metamorfosis total, sobria, indicada por pequeños gestos que magistralmente componen un personaje completamente diferente bajo el mismo físico. Mutado en durísimo criminal, el bondadoso profesor elimina a sus antiguos compinches, entre los que se incluye un Bela Lugosi a punto de comenzar su particular descenso a los infiernos de las infraproductoras de Hollywood.

vlcsnap-2013-10-14-17h22m39s165

 Karloff repite un personaje que durante estos años se le ofrece sin parar, el de científico extraviado y ambicioso. Puro arquetipo, su caracterización es maestra, aunque el auténtico recital interpretativo corre a cargo del habitualmente secundario Stanley Ridges, bordando un papel que le permite lucirse a gusto. Sabiamente, con gesticulación contenida y mirada de desamparo, transmite al espectador toda la perplejidad y horror de su situación, hasta que en el más puro estilo Mr. Hyde culmina las cada vez más frecuentes visitas del espíritu invasor. Perfecta mezcla entre el tono de serie negra y el terror macabro, Black Friday deviene título canónico, canto de cisne del fantástico de la Universal y de la buena estrella del infeliz Lugosi.

phantom_speaks_poster_01Un género semejante, que no precisa apenas trucos ni maquillajes y es susceptible de ser filmado en cualquier escenario sin gastos extra, forzosamente tiene que atraer a las productoras más humildes. La última vuelta de tuerca al tema corre a cuenta de Republic Pictures, la más rica entre las productoras pobres. En inusual alarde presupuestario se contrata para protagonizarla  a Stanley Ridges, que repite el papel que tenía en Viernes Negro y se convierte así en la estrella del subgénero. Exploitation facturada sin disimulo alguno, The phantom speaks (1945) tiene la fortuna de estar dirigida por John English, uno de los Reyes del Serial, capaz de insuflar vida contra viento y marea a cuanto trozo de celuloide se le ponga por delante.

vlcsnap-2013-10-14-13h34m48s171

Ridges, familiariado con el personaje, es una especie de médium empeñado en contactar con el Más Allá. No se le ocurre mejor cosa que intentar una comunicación psíquica con un criminal al que van a matar en la silla eléctrica en el momento de su ejecución, con las consecuencias que cabe imaginar. El fantasma del gánster se le aparece cada dos por tres; merced a su superior fuerza de voluntad, hace suyo el cuerpo del infeliz vidente y cumpliendo con la costumbre de estos espíritus errantes, se lía  a matar a cuantos intervinieron en su arresto y condena.

vlcsnap-2013-10-14-13h30m13s242

Hecha sin concesiones, el espíritu malo es aquí un verdadero sádico, casi un monstruo que por un pelo no estrangula a una dulce pequeña de rubios tirabuzones. English, apoyado en la interpretación firme y pulida de Ridges, mantiene durante toda la película un tono de tensión  y fatalismo que vienen como anillo al dedo a una historia no por conocida menos macabra. Y hasta estremecedora, que las apariciones del espectro hacen de este Phantom speaks la más cercana al terror puro de cuantas películas componen este ciclo de Almas Errantes, valioso e ignorado, que nunca resucitó desde que el abismo lo tragara…   

vlcsnap-2013-10-14-13h22m10s15

Il demonio

vlcsnap-2013-09-30-18h13m26s199

IL DEMONIO. Director: Brunello Rondi. Con Daliah Lavi, Frank Wolff, Anna Maria Aveta, Dario Dolci. Italia, 1963

Menudo mal cuerpo traigo después de ver esta obrilla maestra. Y eso que es moderna, de 1963, aunque lo que sale bien podría pertenecer al siglo XII. O al XII de antes de Cristo, lo mismo da. Cuenta un suceso de brujería y endemoniamiento; retrata un mundo real trascendido, incomprensible, despóticamente gobernado por lo invisible. Está entre nosotros y se compone de delirios católicos y resabios paganos, universo donde los hombres son esclavos siempre dispuestos a dejar pisotear su dignidad. Ya se lo he avisado: se me ha puesto un humor muy raro, que no este filme al uso en ninguno de los sentidos.

vlcsnap-2013-09-30-18h15m06s181

 Para empezar, no está basado como es norma en una novela, un relato o cualquier otra ficción. No, se inspira nada menos que en una investigación antropológica realizada en el sur de Italia -nuestro semejante- a finales de los años cincuenta. En ella estaba incluida la historia de una bruja, triste, pobre y desdichada como cuantas han sido, sórdida como pocas, atosigante. Tanto más porque aquí la cámara actúa como notario registrando fríamente hechos, como el espejo al borde del camino que decía el francés del síndrome aquel. Sucesos que incluyen un exorcismo, varias hechicerías, rituales extraños y terrores de estampita, más eficaces que nunca al estar rodados sin alharaca alguna.

vlcsnap-2013-09-30-18h14m51s33

Esas casas viejas encaladas, de paredes rugosas adornadas de alguna herramienta, un cesto, dos azadas y estampas de cristos sangrantes, vírgenes extáticas y santos llagados; hechas de una miseria centenaria, de toneladas de ignorancia, de mil y un rituales tendentes a dominar unas fuerzas invisibles prestas siempre a interferir la existencia. Procesiones, rezos colectivos, penitencias grotescas, iconografías dolorosas de puro crudas, de las que nos muerden porque las sentimos muy recientes, como de aquí al lado. Ahítos de ignorancia y empapados en superstición, lo de menos es que sea el cura, el fraile o el santón quien guíe las ovejas. El demonio es el que en realidad domina a todos ellos.  

vlcsnap-2013-09-30-18h14m36s107

En ese mundo que es el nuestro y no lo es vive Puri, una chica caliente y desdichada, analfabeta y bruja, que hace sortilegios de amor con tijeras, con cenizas, con pelos, sangre y hostias consagradas, cosas de las que dan mucha grima.  Poseída por el fuego del anhelo marchito, deambula con los ojos desorbitados, convulsionándose, sufriendo exorcismos, andando al revés a cuatro patas como la niña de El exorcista. Puro sexo de la cabeza a los pies, carne palpitante consumida que no se doma ni con los palos que generosamente le atizan parientes y paisanos, que son precisamente los que dan más miedo en este filme, esa gente normal tan dispuesta siempre a reintegrar al díscolo al rebaño: el Mal con mayúscula.

vlcsnap-2013-09-30-18h12m06s160

Rodada sin estridencias ni efectos, con encuadres de una sobriedad que escalofría en escenarios naturales sin disfraz alguno, con auténticos aldeanos ejerciendo de tales. Al frente, una prodigiosa Daliah Lavi, sensual y atormentada,  y el habitual del spaghetti western Frank Wolff. Un clásico desconocido del cine de miedo, si es que tal etiqueta le cuadra, de obligada proyección en toda catequesis que se precie…  

vlcsnap-2013-09-30-18h15m16s28

Julio a palos – 4º – Con la Muerte a cuestas

yo_0007

Va hoy, que mucho cuesta seguir en la brecha con estos calores más aptos para lagarto que para persona, la más rara de las revistas editadas durante la Guerra. La Civil, claro, que nos trae de cabeza este mes de julio. Tebeos, ya dije, se publicaron muchos en aquella tribulación. Unos seguían lo que habían hecho desde hacía años, otros más animosos llamaban al odio y a la matanza; un único título nace en plena carnicería, en la Barcelona republicana. Iniciativa cuanto menos arriesgada, con la mitad de España de frente y la otra mitad de espaldas. Tal vez por ese carácter único, excéntrico, dio el semanario en bautizarse YO.

yo_0001

yo_0002

yo_0003

Para ser hija de 1937, YO no echa apenas olor a pólvora. Historietas y cuentos neutros, como si no pasara nada, que bastante se encuentra uno al levantar los ojos del papel, confeccionados por autores como el gran Jaime Juez, R. Bataller o Fernand. Muy pocas referencias directas a la realidad, como esta breve narración que les aconsejo ampliar para leer mejor, tan blanca, tan blanca que sirve en su inanidad tanto para un bando como para otro. Hasta el lenguaje que emplea aprovecharía para ambas Españas, si no supiésemos ya como se las gastan al otro lado con el Pelayos

yo_0009

El plato fuerte de YO, confeccionada pobremente -cómo no- y con mejor voluntad que acierto, es una historieta bizarra hasta decir basta que refleja como un espejo el pathos de la época, con la Parca sentándose a nuestras mesas un día sí y otro también. Los misterios del Otro Mundo se llama, abracadabrante viaje infernal hecho de retazos de alucinación católica, mucho Dante, unas gotas de muertos festivos, esqueletos enamorados, iconografía del horror, padecimientos eternos y justicia de ultratumba. Un codo a codo con un Más Allá en la España Republicana de 1937 más cercano que nunca.  

Viudo inconsolable, al protagonista se le aparece en forma de esqueleto el fantasma de su amada, animándole a seguirle. Ni corto ni perezoso el hombre agarra una pistola y se vuela los sesos, para que su espíritu pueda emprender viaje al Otro Mundo. Espacio alucinatorio en el que de pesadilla en pesadilla la espectral pareja trata de “descifrar el misterio de la muerte“, Dante y Virgilio laicos, que para eso queda todavía República en España, donde no faltan penas, ejemplos y castigos, como está mandado. Un tebeo insólito se mire por donde se mire, apto para acojonar al más pintado, no me lo negarán, como todo lo que raspa la superficie de un temor hecho de escatología y religión, de ese hondo, acre y pegajoso…  

yo_0005

yo_0006

yo_0010

yo_0011

yo_0008

yo_0012

yo_0015

yo_0014

yo_0013

Lo mismo que el Esqueleto Mitrado este, les conmino yo a que pinchen encima de las imágenes y tengan la paciencia de leerse estas páginas, donde van a encontrar diálogos y viñetas que les dejarán los ojos como platos. A mí me tienen sorbido el seso, y más no les muestro porque no tengo, que ya me gustaría. ¡A ver si alguien se anima a completarla, que bien lo vale esta joya del Horror metafísico cosecha 1937, tan selecta…!