Grandes personas con Bigote: Bulldog Drummond

bulldog 2ª novela

¡Se acabó la buena vida, qué le vamos a hacer si no nacimos ricos…! De nuevo amarrados a la galera, a consolarse toca en los mundos desvanescos del papel amarillento y el rancio celuloide, que para eso repetirse es privilegio de viejos… Menos mal que ese es universo infinito y que siempre acoge bien a sus adictos, no como este nuestro tan enredado e ingrato…

Nada mejor para estrenar temporada que hacerlo con nuestra envidiada sección Grandes Personas con Bigote. Y aunque el de hoy no es persona, sino personaje, su mostacho luce con tanta gallardía que era imposible que no apareciese algún día por este rincón. Les presento, nietales, al abuelo de Jaime Bond, gloriosa criatura pulpesca de la década sagrada de los treinta, aquella en la que (casi) todo empezó tal como lo conocemos ahora; para todos ustedes… ¡¡Bulldog Drummond!!

Bulldog Drummond john howard

O John Howard, en el cine de los treinta, el caballero de ahí arriba. A ver, Abuelito, no te me líes y empieza las cosas por el principio, que si no no te va a entender ni la caridad cristiana… No sé si sabrán que este Bulldog es detective aficionado de aquellos de papel nacido tras la Primera Carnicería Mundial; que lo creó un señor llamado Cirilo McNeile (portador, a su vez, de espléndido bigote) en una serie de novelas policiales firmadas como Sapper que comienza con “El capitán Drummond” y sigue con “La banda negra“, “Otra vez Drummond” y un montón de títulos más que si se molestan, qué caray, pueden consultar pinchando AQUÍ.

Antiguo oficial del ejército de Su Majestad, Hugo “Bulldog” Drummond es perfecto gentilhombre, despreocupado, seguro de sí, alegre, vividor, adinerado, asesino en nombre del bien y criatura rebosante de joie de vivre. Lo contrario, pues, que el pobre inglés medio recién salido del trauma bélico justo para encontrarse con los negros nubarrones de un Imperio a punto de descomponerse. Héroe ante todo de acción, sus sencillas tramas, su aire aún folletinesco, sus enemigos inverosímiles, su afición a visitar los más variados escenarios y su carácter cien por cien británico le acreditan como antepasado directo de la creación de Ian Fleming tan popular entre ustedes. Bulldog tuvo tanta fortuna que vivió en papel y en celuloide, como 007; empezó en el cine mudo, fue encarnado por distintos actores enmostachados -Ronald Colman entre ellos- y alcanzó su cénit con el rostro de John Howard en una serie de ocho filmes facturados entre 1937 y 1939. Glorioso Cine Pulp apto para todos los paladares.

bulldog drummond libro 1

De las novelas tal vez les hable otro día, en nuestra incipiente sección la Biblioteca del Moho. Toca hoy recomendarles los filmes que he visto, que de momento no son más que dos. El primero es de 1938 y se llama Bulldog Drummond en África… 

bulldog drummond africa Bulldog Drummond in Africa. Director: Louis King. Con John Howard, E. E. Clive, J. Carrol Naish, Heather Angel. USA, 1938

Hay que ver la mala suerte de este Bulldog Drummond: sus películas siempre comienzan en su víspera de boda, ceremonia que invariablemente quedará frustrada por algún imprevisto criminal en cuya resolución le acompañará, le guste o no, su pequeña cohorte de acólitos, entre los que se cuenta su prometida Phyllis. Tal es lo que sucede en esta ocasión, cuando el secuestro de un sabio poseedor de una arma secreta que, como es acostumbrado, hará que la nación que la posea gane todas las guerras, obliga al paladín británico a emprender la persecución de los malvados.

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Se mueve Bulldog como pez en el agua entre los miembros de la Alta Sociedad; como corresponde a su clase, goza de un mayordomo viejo y cómplice -el delicioso y enjuto E. E. Clive– y de la amistad de un elegante botarate que se le pega como una lapa. Desgraciadamente en su incursión africana no visita el paladín las junglas de juguete que tanto gustan, sino el Marruecos español, donde todos los gendarmes hablan en castellano, sudan a la gota gorda y parecen suramericanos, entre moros de opereta y villanos de pura cepa colonial. Todo muy de mentiras, como debe ser.

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Mención aparte merece ese camaleón tan amado en el Desván que es J. Carrol Naish. Ejerce, cómo no, de malvado con perilla diabólica, cínico, cortés y despiadado, capaz de brindar a la salud de sus víctimas poco antes de complacerse en permitir que uno de sus leones las mordisquee hasta la muerte. Vive en un cómodo refugio morisco, rodeado de fieras y acompañado de sus colegas, todos ellos felones del más alto nivel. Todo, como ven, dentro del más estricto mundo del género, cuyos códigos no osa trascender en lo más mínimo. Ni falta que le hace, por supuesto.

Bulldog Drummond´s Secret Police

Bulldog´s Drummond secret police. Director: James P. Hogan. Con John Howard, Leo G. Carroll, E. E. Clive, Heather Angel. USA, 1939

Si la anterior es aventura exótica, esta de la Policía Secreta es cuento gótico, otro de los subgéneros que estoy seguro todos ustedes aprecian como se debe. Transcurre en la mansión del propio Bulldog, el castillo de sus antepasados recorrido por descontado por túneles, pasadizos ocultos y catacumbas que esconden, cómo no, un tesoro enterrado. Atmósfera de sombras furtivas, vidrieras emplomadas, candelabros en ristre y damas que se desmayan y piden sus sales: todo muy familiar y por eso mismo la mar de reconfortante. Como el villano de turno, de nuevo excelso gracias al físico perturbador del gran Leo G. Carroll.

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Y es que nadie espere encontrar en estos filmes novedad alguna. Ni falta que les hace, les decía: una narrativa ágil como pocas se encarga de limpiar el aroma a naftalina que infortunadamente posee a otras series similares, las de El Halcón, Mr. WongLa Sombra o la profesora Hildegarde Whiters, con las que amenazo darles la tabarra cualquier otro día. Fotografía, encuadres, interpretaciones, todo es tan impecable como la elegancia y apostura del propio héroe. Y es que no son estos filmes ni ambrosía ni pestífero yantar, sino pitanza de la cotidiana, sencilla y exquisita, no por conocida menos agradable, refrescantes como el primer trago de cerveza. Gloriosos monumentos a la tan necesaria intrascendencia. Lo que paradójicamente les asegura el recuerdo y hasta la inmortalidad, mira por dónde…

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13 Respuestas a “Grandes personas con Bigote: Bulldog Drummond

  1. Lo curioso es que, en las novelas, a Bulldog Drummond se le describía como un tipo grande, fuerte, y más feo que un pecado… todo lo contrario que estos elegantes caballeros con bigote.
    Alan Moore hizo un homenaje bastante explícito al asunto de la relación Drummond-Bond en “The League of Extraordinary Gentlemen: The Black Dossier”, sobre el cual, querido Abuelito, debería poner usted las zarpas en caso de que no lo haya hecho ya…
    ¡Un abrazo!

    • Bien cierto, aunque con todo, son de las novelas que más se parecen a la serie cinematográfica. El tono de humor y acción es el mismo, y salen personajes como Phyllis (en los libros esposa y aquí novia) o el memo Algy de carácter muy similar… Lo que es mucho más de lo que puede decirse de otros ciclos como el de Mr. Moto -que siendo grandes filmes no se parecen a los libros de Marquand más que en el nombre del personaje- o Mr. Wong, un héroe joven, blanco y musculoso que muta en celuloide en un Karloff anciano y tranquilón…
      Lo de Alan Moore no lo conozco, me temo que ese señor resulte demasiado ye yé para un viejo como yo…

  2. Gloricísimo recorrido por las bondades cinematográficas del gran Drummond. Ese físico de los villanos, ese no poder casarse nunca (un sueño!!), ese “savoir-faire” apalizando villanos…. un “must”.

    Denos usted la tabarra con estas cosas todo lo que quiera “Abuelito”, que ya se echaba de menos.

    Un saludo!!

  3. Aunque cae fuera ya de sus épocas favoritas, Abuelo, yo tengo debilidad por la recuperación pop de Bulldog Drummond en los 60, con la deliciosa Deadlier tan the male. Que salen Silvia Koscina y Elke Sommer, oiga.

    Y bienvenido de nuevo, Abuelo. Ya nos dirá como le van esos proyectos que tenía en curso.

    • Una alegría saber de usted, señor Rancio! Mucho, pero que mucho me gustaría ver la de “Más peligrosas que los hombres”, que hace poco supe era de Bulldog Drummond… mas no la encuentro por parte alguna de la red. ¿Puede usted darme una pista del tesoro?
      Si todo va como está pactado, y aunque estos sean tiempos de incumplimientos y desvergüenzas, un nuevo libro ha de aparecer hacia el mes de abril del año entrante… Un canto pop a la gloria del superhombre ibérico como no han visto jamás los siglos!!

      • A lo que veo, sigue estando en esa mula sufrida que tantas alegrías nos da. En inglés, eso sí, pero así la vi yo sin mayores problemas.

  4. Por si interesara… sus memorias como zapador en la Gran Guerra aparecieron en nuestro mercado en 1923 (Sucesores de Rivadeneyra) .
    (JCuadrado)

  5. Bienvenido, Abuelito. Recuerdo la entrada con las portadas de Drummond y sus películas deben valer la pena aunque sólo sea por los secundarios que le respaldan: Naish, Leo G. Carroll y hasta el mismísimo Anthony Quinn.
    Saludos. Borgo.

    • Un Antonio Quinn la mar de joven, ejerciendo de traidor engominado de blanco traje colonial… Las películas valen en efecto la pena, son mucho más ágiles y entretenidas que muchas otras del mismo jaez.

  6. ¡Bienvenido a la civilización! Nada mejor que regresar con porte, señorío y un buen gentleman con bigote!

  7. No sé si seguir visitando este desván,abuelito,todas las maravillas que veo en él me desvelan y me impiden dormir porque sólo pienso en ellas.
    Es broma,seguiré por aquí jejeje.

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